Claro que podríamos haber comprado otro banco. En una hora y pico, más o menos, lo tendríamos allí. Hubiera costado un viaje a ese almacén de bricolaj...
Cambiar la oficina por el taller sin romanticismo: “Dejé un curro que odiaba para irme a lijar, quitar clavos y hacer 18 horas extra semanales a 6,25 euros”
De la hoja de Excel al taller, ¿se puede? Álvaro Jauma y Almudena Pedreño se atrevieron a dar el salto