Pisado pero imprescindible: cómo el felpudo cambió nuestra forma de vivir la casa
El felpudo es, probablemente, el objeto más humillado de la casa. Lo pisamos, lo sacudimos, lo ignoramos. Está condenado a vivir en el umbral, ni dent...
Confesiones de una editora de belleza que ha pisado un gimnasio por primera vez en 45 años: sentadillas mortales, limpieza facial a conciencia y mucho colorete
A mis 45 años he descubierto lo que es un gimnasio. Dos veces a la semana me veo obligada a cambiar mis hábitos de belleza, aunque no siempre hago cas...